EL NIÑO DE SAN JUAN, ACTUALMENTE UNO DE LOS MÁS VENERADOS EN XOCHIMILCO

Xochimilco, Ciudad de México a 28 de enero de 2019.

EL NIÑO DE SAN JUAN, ACTUALMENTE UNO DE LOS MÁS VENERADOS EN XOCHIMILCO

Anayelly Ramírez Balanzario y su esposo Claudio Cordero Fuentes aguardaron ocho años para recibir la mayordomía del Niño Jesús del barrio de San Juan, la espera fue larga pero el tiempo de ser mayordomos paso tan rápido que ahora están a solo unos días, el 5 de febrero, de realizar el cambio de mayordomía. Luego de sorprendentes e innumerables experiencias, expresaron su satisfacción por haber desempeñado tan importante encomienda, sobre todo porque experimentaron que verdaderamente “la vida cambia”.

“Asumir esta responsabilidad no sólo cambia tu vida social, sino lo más importante es que tu cambio es interno; observas tantos milagros que te das cuenta de lo pequeños que somos”, y eso te impulsa a que siempre estés pendiente y disponible para servir a quien solicite alguna visita y si es un enfermo con mayor razón; por más inesperada que sea, o por más cansado que estés no te puedes negar.

“Sin embargo, el cambio que se da en tu vida no lo lamentas, al contrario, disfrutas la custodia y los cuidados que le brindas al niño, son como si los dieras a tu propio hijo”. Este año salió mucho a otros barrios y pueblos, inclusive fue invitado a la Basílica de Guadalupe, en donde fue llevado en brazos por el ahora obispo de la Catedral de Xochimilco, monseñor Andrés Vargas, entró por la puerta principal y subió hasta el altar mayor para escuchar misa.

Anayelli y su esposo Claudio, comentan que nada se compara con recibir una mayordomía y ver familias enteras que llegan agradecidas por algún milagro recibido, por la protección del Santo Niño en algún accidente, en un caso difícil de salud, alguna operación complicada, en fin, los testimonios son tantos y tan sorprendentes que no pararíamos. Incluso, se está realizando una compilación de vivencias y testimonios de cada mayordomía, recuerdos inolvidables que deseen compartir, como el delicado aroma de flores que se percibe cuando está contento, y la expresión más pronunciada de su sonrisa.

Relatan que cuando fueron mayordomos los padres de Anayelly, en el año de 1994, se comenzó a indagar el origen del Niño y se descubrió que había sido elaborado en Cholula, Puebla, por el señor Miguel Gasco, de quien lo adquirió la maestra Eulalia Piedra, del barrio de San Juan. Siempre lo conservó y cuido en forma privada, le hacia sus rezos y sus posadas, pero al enfermar, decidió donarlo a la capilla. A partir de ese momento fue recibido en diferentes casas pero no propiamente como mayordomía, hasta que cerca de 19 años después, el barrio decidió iniciar las mayordomías.

A partir de las indagatorias, descubrieron que el niño del barrio de San Juan está cumpliendo 79 años, está hecho en madera de cedro rojo, con movilidad en sus bracitos, y que junto con él fueron elaboradas otras 3 imágenes muy semejantes, una se encuentra con las madres Capuchinas y otras dos entre la familia del artesano. Asimismo, recibieron indicaciones acerca de los cuidados a seguir.

A ellos les ha llamado mucho la atención que regularmente nunca falta algún niño pequeño que por iniciativa propia pide permiso para acercarse a “Juanito”, como sólo los infantes le pueden llamar, y pedir permiso para “brincarle” como se le llama a danzar como los Chinelos, al grado que durante el año que estuvo en chicoco, se formó una comparsa de puros niños pequeños de entre 4 y 7 años que cada domingo llegaban puntuales a acompañar al Niño Dios, perfectamente vestidos de chinelitos.

Entre otras celebraciones importantes, se encuentra el día de la adoración de los Reyes Magos y el Día del Niño, cuando los nativos del barrio organizan enormes kermeses, con antojitos y juguetes, todo este tipo de actividades, además de propiciar una profunda convivencia familiar, ha servido para reforzar la unidad comunitaria, porque nunca falta su participación y solidaridad.

Por acuerdo de la comisión, el cambio de mayordomía se realiza el 5 de febrero en la plazuela del barrio a las 5 de la tarde.